
La playa de las Tres Puntas no se descubre desde una carretera costera ni desde un aparcamiento sombreado. Se accede a pie, por un sendero expuesto en la zona de Capo Pertusato, en un perímetro donde la Reserva Natural de las Boccas de Bonifacio impone restricciones de circulación crecientes. Consideramos que toda presentación de este sitio debe integrar estas realidades logísticas y regulatorias antes de hablar de arena fina.
Restricciones regulatorias alrededor de Capo Pertusato y acceso a la playa
El sendero que conduce a las Tres Puntas atraviesa un sector clasificado dentro de la Reserva Natural de las Boccas de Bonifacio. Se han implementado medidas de protección reforzadas recientemente en los espacios sensibles del cabo, con zonas de tranquilidad que deben ser respetadas y senderos señalizados de los que está prohibido salirse.
Este marco regulatorio tiene consecuencias directas sobre la práctica. El bivouac está prohibido, el camping salvaje sancionado, y el sobrevuelo con dron sujeto a autorización. Para el senderista, esto significa un itinerario único, sin atajos posibles, por un camino desprovisto de sombra que debe recorrerse temprano por la mañana o al final del día en verano.
La playa de las tres puntas en Bonifacio sigue siendo accesible libremente, pero en un corredor cada vez más regulado. Recomendamos consultar las ordenanzas municipales y prefecturales vigentes antes de cada salida, ya que las restricciones evolucionan de una temporada a otra.

Aparcamiento saturado en temporada alta: el verdadero filtro de acceso a las Tres Puntas
El mito de la playa secreta se enfrenta a un problema prosaico. Los informes recientes indican una saturación frecuente del aparcamiento alrededor de Capo Pertusato y Piantarella en temporada alta. Llegar después de las diez de la mañana en julio o agosto a menudo significa dar vueltas en la D260 sin encontrar un lugar.
Este cuello de botella transforma el acceso a las Tres Puntas en un tema logístico, no en un simple paseo. El número de plazas es limitado, los alrededores no están ampliados, y ninguna lanzadera pública sirve a la zona. Concretamente, la playa sigue siendo poco frecuentada no porque sea desconocida, sino porque la caminata y el aparcamiento desaniman a la mayoría de los visitantes.
Partir de Bonifacio a pie desde la capilla de San Roque es la alternativa más fiable. El sendero sigue la costa escarpada con panoramas sobre los acantilados y Cerdeña, pero hay que contar con un trayecto de ida y vuelta considerable bajo un sol implacable. Observamos que este filtro natural preserva el sitio mucho más eficazmente que cualquier cartel de prohibición.
Perfil del sendero y condiciones del terreno hacia las Tres Puntas
El camino desde la capilla de San Roque sigue la línea de cresta costera en dirección al faro de Pertusato. El desnivel es moderado, pero el terreno calcáreo, irregular en algunos lugares, requiere calzado cerrado. Las chanclas y sandalias de playa son un error frecuente.
Varios puntos merecen atención antes de comprometerse:
- No hay punto de agua ni sombra en todo el recorrido, incluida la playa misma. Prever al menos dos litros por persona en verano.
- El viento puede soplar fuerte en las crestas de Capo Pertusato, haciendo que la bajada final hacia la playa sea delicada si el suelo está seco y polvoriento.
- No hay infraestructura en el lugar: ni basura, ni servicios sanitarios, ni puesto de socorro. Todo lo que baja debe subir, incluidos los desechos.
- El regreso al final del día expone al sol poniente por el lado oeste, lo que complica la visibilidad en las secciones rocosas del sendero.
Este perfil de acceso clasifica las Tres Puntas en la categoría de playas de senderismo, no de playas de balneario. Lo recordamos porque las fotos aéreas y los videos de dron dan una impresión engañosa de accesibilidad.

Playa de las Tres Puntas en Córcega: lo que realmente se encuentra en el lugar
La cala en sí está compuesta de arena clara mezclada con guijarros, enmarcada por formaciones rocosas calcáreas típicas de la costa bonifaciana. El agua es transparente, la profundidad aumenta rápidamente. El baño no está vigilado y las corrientes pueden ser marcadas según la orientación del viento.
El entorno visual es espectacular: acantilados blancos erosionados, matorral bajo aferrado a las pendientes, vista directa a Cerdeña en días claros. Es precisamente este paisaje bruto el que hace la reputación del sitio en las redes sociales.
Sin embargo, no hay absolutamente nada más. No hay alquiler de sombrillas, no hay chiringuito, no hay zona de sombra natural en la playa. La comodidad se reduce a lo que cada uno lleva en su mochila. Para una familia con niños pequeños, la relación esfuerzo-comodidad merece reflexión.
Presión estival y preservación del sitio: un equilibrio frágil
La creciente notoriedad de las Tres Puntas en las plataformas visuales (Instagram, YouTube, TikTok) genera un aflujo que el sitio no fue diseñado para absorber. La zona de Bonifacio enfrenta una presión estival que afecta a todos sus accesos costeros, desde las islas Lavezzi hasta Piantarella.
Las medidas de protección no son decorativas. Responden a una erosión documentada de los ambientes dunares y de los senderos costeros. Salir de los caminos señalizados para tomar un atajo o plantar una sombrilla en la vegetación contribuye directamente a la degradación del sitio.
El paradoja es simple: cuanto más un lugar se presenta como salvaje y preservado en línea, más atrae a visitantes, y más difícil se vuelve su preservación. Las Tres Puntas no escapan a esta dinámica. La mejor manera de disfrutar de este sitio es aceptar sus restricciones en lugar de eludirlas, y privilegiar los meses de junio o septiembre, cuando el aparcamiento y el sendero recuperan un nivel de afluencia compatible con la experiencia buscada.